miércoles, 15 de febrero de 2017

UN GEOCATASTROFISMO DEL RÍO MAGDALENA MUCHOS AÑOS ATRÁS...

Ocurrió hace unos diez mil quinientos u once mil años antes de nuestra era y este es en síntesis el recuento: Desde el año de 1987 ando en el ámbito de los materiales de construcción en los departamentos de la costa Caribe Colombiana. Siempre me inquietaron varios aspectos de mis viajes y labores por esas tierras: Habían dicho que el Yuma, Karakalí o Caripuña, como lo llamaban nuestros ancestros aborígenes, desembocaba por otros lados, fuera de la actual Bocas de Ceniza. Me llamaba la atención un regadero de arenas y gravas lisas ("Piedras Chinas" como le decíamos en mi niñez...) disperso de forma caótica a todo lo largo de Sabanalarga, Rotinet, Repelón, Arjona, Clemencia y otros municipios. El Magdalena hoy día, no tiene ni el poder ni sedimentos que pudieran generar depósitos con esos tamaños. Algunas de las piedras, en ciertos casos eran mayores que la palma de mi mano; durísimas hasta más no decir. Que el río trasegase en épocas pretéritas tampoco cuadraba de acuerdo a la distribución y los direccionamientos de los cauces. Algo faltaba... Las cosas no encajaban... Piezas dispersas, anotaciones desconexas y mucha incertidumbre. ¿Cómo era posible que esa depositación tan inmensa y regada por todo el departamento del Atlántico y parte del de Bolívar, hubiese hecho su aparición y bajo qué esquemas? Sabíamos que las rocas y las arenas tenían su origen en unos corpúsculos unicelulares que componen el plancton, los cuales al morir desprenden sus esqueletos de sílice y constituyen esas rocas. Son las diatomeas y las radiolarias. Pues bien ¿Pero dónde se formaron?


Foto 1. El Río y su discurrir actual... 

Todo se solucionó con base en una serie de fotografías que me enviaron del extranjero; desde Rusia para ser más preciso... El Yuma, Karakalí, Caripuña o Magdalena por más de 15 millones de años fue represado por el tectonismo de placas que formó los Montes de María; no salía al Mar Caribe. Junto con Él también cayeron en la trampa los ríos Cesar, San Jorge y Cauca. Para ese entonces, la Depresión Momposina era un lago descomunal; quizá el lago tropical antiguo más extenso que jamás haya existido. Más grande que el departamento de Antioquia... La última deglaciación generó muchas lluvias y un altísimo derretimiento de los casquetes de hielo, que circunvalaban los nevados de esa época. La pared natural que para ese entonces eran los Montes de María no pudieron contener ni el embate, ni el desbordamiento de las aguas del entonces megaembalse, como tampoco su presión. El hechizo se rompió; todo empezó como un raudal incipiente... Luego se desencadenó una serie de cataratas de tamaños descomunales. El agua rauda y a gran velocidad terminó de ahogar a los mastodontes, megaterios, variedades de caballos y tortugas gigantes que existían y pastaban por aquella planicie seca y lomosa. Una cantidad de árboles y especies vegetales siguieron a la corriente... La mortandad generada alcanzó dimensiones bíblicas, casi de extinción... Posteriormente el agua llegó revuelta con piedras, arenas y lodos lagunares. El torrente duró meses arremetiendo e invadiendo todo por delante. Desembocó por María La Baja, rellenó el Guájaro, pasó por Luruaco, formó la ciénaga del Totumo y vomitó sus flujos líticos cerca a Galerazamba. Al frente hay una isla de gravas y arenas que da fé y testimonio de lo ocurrido.


Figura 2. La desembocadura del Río y el fondo marino cercano...

Los invito a la conferencia que impartiré sobre este y muchos temas más, que relacionan al río, su historia, sus quehaceres, su futuro y claro, nuestras visiones del efecto del hombre, de la actual Depresión Momposina, ahora como cloaca inmensa y  del Antropoceno, con sus buenos y malos presagios. Para todo público.

@VictorMarenco Jueves 23 de febrero a las 6:00 pm en La Sociedad de Ingenieros del Atlántico. Cra 59 No. 72 -29. Link para visualizarlo en directo en móviles: https://www.youtube.com/watch?v=9f0nKSn0h6M